Sube fotos o videos de tu mascota y describe los síntomas para recibir orientación de salud con IA
Describes lo que ves — cuándo empezó, qué ha cambiado y cualquier cosa que puedas fotografiar — y la IA lo contrasta con referencias veterinarias de animales de compañía para decirte qué tan urgente parece y qué hacer después. Es triaje, no un diagnóstico: la idea es ayudarte a decidir si esto es para hoy, para esta semana, o algo que puedes observar en casa.
La especie, la raza, la edad aproximada y el peso importan más de lo que parece: una tos en un cachorro de nueve semanas y una tos en un perro de doce años son problemas distintos. Di cuándo empezó el síntoma y si va a peor, a mejor o igual. Menciona apetito, consumo de agua, energía y si algo cambió hace poco (comida nueva, un sitio nuevo, una dosis olvidada). Las fotos ayudan sobre todo con piel, ojos, encías, heridas, heces y cualquier zona visiblemente hinchada.
Puede ordenar lo que estás viendo, nombrar cuadros que encajan con el patrón, señalarte qué signos son de alarma y darte las preguntas que vale la pena hacerle a tu veterinario. No puede explorar a tu mascota, palpar el abdomen, auscultar el corazón, hacer analíticas ni pruebas de imagen — y en eso se apoya un diagnóstico real. Úsalo como preparación para la visita, no como sustituto.
Hay cosas que no deben esperar a una respuesta de IA ni a la cita de mañana: dificultad para respirar o un gato respirando con la boca abierta, convulsiones, encías pálidas o blancas, abdomen distendido y duro con arcadas improductivas, colapso, sospecha de intoxicación, esfuerzo para orinar sin lograrlo (sobre todo en gatos machos) o sangrado abundante. Acude a un hospital veterinario de urgencias.